BORONAS EN LA MESA
Mirando la mesa plena de boronas, un vaso de agua y unas fresas con crema, desde lejos observo como se desvanece todo, este momento tan ajeno, mas hoy no lo entiendo, suelen llegar todos estos recuerdos tan infantiles, solo cuando no los deseo, en ocaciones solo me invaden recuerdos con furia, que sonrojan mis mejillas con coraje, no se porque de la nada, recorren mi cuerpo engañan a mi conciencia y sacan a esa otra “yo” sin desearlo.
No puedo evitarlo, pero no dejare siempre triunfen a esas rachas evidentes, por otro lado mi conciencia o mas bien mi subconciente da otro tipo de viaje el cual veo tus ojos, tus labios tocando mi espalda deslizandose de arriba hacia abajo, muy lentamente, con inociencia, es ahi cuando las dos cerramos los ojos y volamos juntas a donde nadie mas existe, donde no ay forma de nada, no existe ni tiempo, ni precios, ni nombres, ni fechas, nuestro sitio, solo nuestro.
Cerrar los ojos y recordar, cosas buenas o malas definitivamente nos hace volver a vivir, y nos enojamos y sonreimos y volvemos a sentir a flor de piel cada momento.
Saludos